Los grandes maestros explican que saltarse el Ngöndro para buscar prácticas avanzadas equivale a "construir un palacio sobre hielo". Su objetivo real no es ser un mero trámite para principiantes, sino actuar como una limpieza y preparación profunda de la mente, el cuerpo y el habla.
A diferencia del budismo, que suele dividirlo estrictamente en preliminares externos e internos, la
religión Bön organiza el Ngöndro en tres grandes grupos progresivos enfocado en la transformación del practicante:
1. Doma de uno mismo (Preliminares Externos)
Su propósito es apartar la mente de los apegos mundanos a través de contemplaciones profundas:
- La impermanencia de la vida: Meditar sobre la muerte y la naturaleza transitoria de la existencia.
- Los defectos del Samsara: Comprender el sufrimiento cíclico del mundo.
- Las acciones y sus efectos (Karma): Ser consciente de las consecuencias éticas de cada acto.
- El valor de la existencia humana: Apreciar la oportunidad única de tener una vida apta para la práctica espiritual.
2. Purificación de uno mismo (Preliminares Internos)
Acciones devocionales y energéticas enfocadas en limpiar el karma negativo acumulado:
- Toma de Refugio: Postrarse ante el árbol del refugio y las fuentes espirituales del Bön (en sentido antihorario).
- Generación de la Bodhicitta: Cultivar la mente de la iluminación impulsada por la compasión infinita hacia todos los seres vivos.
- Ofrenda del Mandala: Ofrecer simbólicamente el universo entero para generar mérito espiritual y desapego.
3. Perfeccionamiento de uno mismo (Preliminares Extraordinarios)
Prácticas esotéricas avanzadas que abren los canales energéticos:
- Recitación de los Tres Mantras del Corazón: En lugar de usar el mantra budista de Vajrasattva, el Bön utiliza la repetición de sus tres sílabas/mantras sagrados fundamentales para disolver oscuridades del habla y la mente.
- Guru Yoga: Fusión de la propia mente con la mente iluminada del maestro o del Buda ancestral Tonpa Shenrab para recibir bendiciones directas.
- Ofrenda del cuerpo (Tsok/Chöd): Práctica en la que el practicante ofrece ilusoriamente su propio cuerpo como néctar para alimentar a los espíritus y deidades, cortando de raíz el apego al ego.
La Disciplina de las 100,000 Repeticiones
El Ngöndro tradicional destaca por su alta exigencia física y mental. Cada una de las prácticas principales del grupo interno e interno-avanzado requiere que el estudiante complete 100,000 repeticiones (100,000 postraciones, 100,000 mantras del corazón, 100,000 ofrendas de mandala, etc.).
Completar un Ngöndro completo en el Bön puede tomar varios años de práctica diaria constante, pero transforma la mente ordinaria en el contenedor perfecto para las enseñanzas del Dzogchen.
Cómo se visualiza el árbol del refugio en el Bön y explorar la meditación del Dzogchen que se practica al finalizar estos preliminares.
El Árbol del Refugio en el Bön y la meditación Dzogchen representan, respectivamente, el mapa sagrado del linaje y la cumbre de la realización espiritual. Mientras que el Árbol del Refugio reúne el soporte cósmico y la devoción exterior, el Dzogchen es la mirada directa hacia la naturaleza pura de la mente.
El Árbol del Refugio en el Yungdrung Bön
El Árbol del Refugio (Kyabdo Shen Tsok) es una visualización meditativa monumental. Sirve para acumular mérito, purificar el karma y conectarse con la corriente de bendiciones de la enseñanza.
A diferencia de las escuelas budistas tradicionales, el árbol Bön posee una geometría y un panteón únicos:
• La Raíz e Inició del Árbol: Surge de un océano puro y se eleva con cinco ramas principales orientadas hacia los puntos cardinales y el centro.
• La Figura Central (El Tronco): En la cúspide o centro se visualiza a Tonpa Shenrab Miwo, el Buda fundador del Bön, encarnado a menudo en su forma de gozo como Shenla Odkar (de color blanco cristalino, que representa la pureza primordial) o como Kuntu Zangpo (el Buda primordial desnudo y azul).
• Las Cuatro Ramas:
• Rama Frontal: Los Budas de los tres tiempos (pasado, presente y futuro).
• Rama Derecha: Los Shenrab, los grandes maestros humanos y linajes históricos que preservaron las enseñanzas.
• Rama Izquierda: Los Bodhisattvas (llamados Yungdrung Sempa en el Bön) y las deidades de compasión.
• Rama Trasera: Las escrituras sagradas, los textos del Kanjur y Tenjur Bön en forma de volúmenes de luz radiante.
• El Entorno: El árbol está rodeado por un círculo protector de deidades coléricas (Yidams), protectores de las enseñanzas (Dharmapalas) y guardianes locales.
• La Dirección del Refugio: Al postrarse ante este árbol, el practicante Bön camina y realiza las visualizaciones en sentido antihorario, honrando el flujo de energía propio de la tradición Yungdrung.
La Meditación Dzogchen: La Gran Perfección
El Dzogchen es considerado el sendero supremo e inmediato tanto en la escuela budista Nyingma como en el Yungdrung Bön (donde se transmite principalmente a través del linaje del Zhang-Zhung Nyen-Gyud o Transmisión Oral de Zhang-Zhung).
La premisa del Dzogchen es simple pero radical: la mente de cada ser ya es inherentemente perfecta, pura e iluminada. No hay nada que construir, transformar o fabricar; solo hay que reconocer lo que ya está ahí.
Las Tres Fases de la Práctica del Dzogchen
La meditación no se basa en concentrarse en objetos, visualizaciones complejas o mantras (eso ya se limpió en el Ngöndro), sino en descansar en el estado natural a través de tres pasos clave formulados originalmente por el maestro Garab Dorje:
1. Introducción Directa (Ngo-trö): El maestro introduce directamente al estudiante a la naturaleza de su propia mente. A menudo se utiliza la exclamación del mantra colérico ¡PHAT! para cortar repentinamente el flujo de pensamientos discursivos, dejando al descubierto un espacio de alerta pura y vacía.
2. No Permanecer en la Duda (Tak-chö): El estudiante reconoce este estado de vacuidad luminosa y elimina cualquier duda sobre él a través de la experiencia repetida en la meditación corta y frecuente.
3. Continuar con Confianza (Dong-drol): El practicante integra este estado despierto en todas las actividades cotidianas (comer, caminar, dormir), liberando los pensamientos en el momento exacto en que surgen.
Los Dos Pilares de la Experiencia
• Trekchö (Cortar de raíz): Consiste en cortar el apego al pensamiento conceptual. La mente se relaja en una apertura total, donde los pensamientos surgen y desaparecen de forma natural como olas en el océano, sin que el meditador se aferre a ellos ni los rechace.
• Tögal (El salto directo): Prácticas muy esotéricas y avanzadas que involucran mirar al espacio abierto o a la luz del sol/oscuridad total para manifestar las luces y visiones naturales de la mente, purificando los últimos residuos de la percepción material.
El Dzogchen enseña que buscar la iluminación fuera de tu propia conciencia actual es como un hombre hambriento que mendiga comida teniendo un banquete real servido en su propia mesa.