El cuerpo de arcoíris budismo tibetano - Yoga Upanishads Laya Krama (el orden de disolución)

El cuerpo arcoíris es un estado avanzado de realización espiritual en el Dzogchen  y el budismo tibetano donde el cuerpo físico se disuelve en luz al morir.

Semejanzas del budismo tibetano con el yoga hindú que hacen mas comprensible el proceso: Para estructurar una meditación personal basada en los Yoga Upanishads para (particularmente siguiendo el método del Yoga Tattva y el Yoga Darshana Upanishad), debes realizar una práctica de Laya Krama (el orden de disolución).

El objetivo es retirar tu atención y energía de lo más denso (la Tierra) a lo más sutil (el Espacio), hasta disolver la mente en el Ser (Atman).

Preparación de la Práctica

  • Postura: Siéntate en una postura de meditación cómoda (Sukhasana, Padmasana o en una silla) con la columna completamente erguida.
  • Respiración: Realiza de 5 a 10 respiraciones profundas y abdominales para calmar el sistema nervioso.
  • Intención: Mentalmente decreta que vas a guiar a tu conciencia de regreso a su origen puro, liberándote temporalmente de las limitaciones del cuerpo físico.

Guía Paso a Paso para la Meditación

Dedica entre 2 y 3 minutos a cada etapa, visualizando y aplicando el mantra correspondiente en silencio (puedes repetir el mantra mentalmente con cada exhalación):

1. Disolución de la Tierra (Prithvi Dharana)

  • Foco: De los pies a las rodillas (Región de la Tierra / Muladhara).
  • Visualización: Imagina un cuadrado de color amarillo dorado, pesado y firme. Siente la solidez de tus huesos y tu cuerpo.
  • Mantra mental: Repite internamente LAM.
  • Disolución: Siente que toda la rigidez y pesadez de la tierra se derrite, pierde su forma y se disuelve por completo en el elemento agua (subiendo hacia las caderas).

2. Disolución del Agua (Apas Dharana)

  • Foco: De las rodillas a las caderas/ombligo (Región del Agua / Svadhisthana).
  • Visualización: Imagina una media luna plateada o blanca, fluida y fría como el agua pura o el océano. Siente los fluidos y la adaptabilidad en ti.
  • Mantra mental: Repite internamente VAM.
  • Disolución: Siente que toda el agua comienza a calentarse y a evaporarse, disolviéndose por completo en el elemento fuego (subiendo hacia el plexo solar).

3. Disolución del Fuego (Agni Dharana)

  • Foco: Del ombligo al corazón (Región del Fuego / Manipura).
  • Visualización: Imagina un triángulo rojo invertido, brillante y ardiente. Siente el calor interno, tu digestión y tu energía vital.
  • Mantra mental: Repite internamente RAM.
  • Disolución: Siente que el fuego consume toda la materia residual y su llama se apaga suavemente al ser absorbida y disuelta por el elemento aire (subiendo hacia el pecho).

4. Disolución del Aire (Vayu Dharana)

  • Foco: Del corazón al entrecejo o garganta (Región del Aire / Anahata).
  • Visualización: Imagina un hexágono o un humo de color gris/azul humo, ligero y en constante movimiento. Siente el tacto del aire en tu piel y el movimiento sutil de tus pulmones.
  • Mantra mental: Repite internamente YAM.
  • Disolución: El aire se expande tanto que pierde su movimiento y se vuelve completamente inmóvil, disolviéndose en el espacio vacío (subiendo hacia la garganta y la cabeza).

5. Disolución del Espacio (Akasha Dharana)

  • Foco: Del entrecejo a la coronilla y más allá (Región del Éter / Vishuddha y Ajna).
  • Visualización: Imagina un espacio infinito, negro profundo o azul oscuro, salpicado de luz pura. No hay límites, no hay arriba ni abajo. Siente la vacuidad.
  • Mantra mental: Repite internamente HAM.
  • Disolución: Finalmente, el espacio mismo colapsa. Ya no hay distancia entre tú y el universo. El espacio se disuelve en la Conciencia Pura e Inmanifestada (Chidakasha).

La Absorción Final (El Estado de Laya)

Quédate en silencio absoluto durante 5 a 10 minutos. Ya no eres el cuerpo, no eres las emociones, no eres los pensamientos. Eres el observador puro, el Atman. Disfruta de la quietud donde el universo físico ha desaparecido de tu mente.
Para regresar, haz el proceso inverso de forma muy breve: toma una respiración profunda, siente el espacio, recupera el aire, el calor del fuego, la fluidez del agua y, finalmente, la solidez de la tierra al mover lentamente los dedos de tus manos y pies.